A propósito del mes de sensibilización sobre el cáncer de mama, queremos ayudar con este tema, brindando información que puede servir al momento de prevenir. Como ya sabemos es mejor prevenir que lamentar 😉 Tomate, fríjoles, coliflor, entre otros, se deben consumir regularmente para combatir las hormonas causantes de la enfermedad.

Según el portal Daily Mail, la dieta tiene una relación significativa con el desarrollo de enfermedades; una mala alimentación o el consumo de comidas malas puede desencadenar en males para el cuerpo, mientras que hacerlo de forma consciente, teniendo en cuenta las recomendaciones de expertos, puede evitarlas e incluso curarlas.

Las grasas saturadas, exceso de sal, algunas carnes y otros alimentos pueden alterar el organismo y acelerar las hormonas que causan el cáncer. El portal Healthista determinó que la enfermedad se deriva del adn en las células de los órganos afectados, y cuando muta empieza a crecer de forma descontrolada y ahí se desarrolla el cáncer.

Los expertos han descubierto las propiedades y beneficios de algunos alimentos, que de ser consumidos de manera correcta pueden disminuir el riesgo de desarrollar el cáncer de seno.

Frutas y verduras en general. Su consumo diario es fundamental; a pesar de que algunas tienen mayores propiedades que otras para combatir el cáncer, estos alimentos en general contienen altos niveles de antioxidantes, vitaminas como C y E y fibra. Se recomienda consumir aproximadamente 400 gramos de frutas y verduras mixtas diariamente.

Fríjoles y granos. Además de ser una gran fuente de proteína que puede incluso reemplazar la carne de origen animal, contienen altos niveles de nutrientes, calcio, hierro y vitamina B que proveen al cuerpo lo necesario para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Tomates. Es una de las mejores opciones de vegetales gracias a su alto contenido de antioxidantes naturales y licopeno que pueden reducir el riesgo. Otras frutas como la sandía y la papaya gozan de los mismos beneficios.

Aceite de oliva extra virgen. Es sin duda una excelente opción para cocinar y dar sabor a los alimentos. Este está lleno de antioxidantes y fitonutrientes que reducen la oxidación del cuerpo que pueden causar los radicales libres que desarrollan el cáncer.

Verduras crucíferas. Estas contienen sustancias químicas conocidas como ‘glucosinolatos’ que tienen pequeños niveles de azufre que causan un sabor amargo y aroma fuerte que tanto caracterizan a estos vegetales. Entre estos se pueden consumir el coliflor, el ajo, la cebolla y la col, que gracias a los químicos naturales que tienen pueden prevenir el daño en las células del ADN y erradicar a las células malignas.

Hojas verdes oscuras. Los expertos han estudiado los componentes de éstas, y a través de meta análisis han determinado que contienen luteína y zeaxantina, que podrían reducir considerablemente el riesgo de tumores en el seno.

Omega 3. Este está presente en pescados como el atún y el salmón. Además, estos contienen ácidos grasos poliinsaturados. Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Zhejiang y el Centro de Nutrición APCNS concluyó que las mujeres que consumen esta sustancia tienen el beneficio de reducir hasta en un 14% las masas.

Productos de soya. De este producto salen múltiples alimentos como el tofu, miso, leche y otros que se pueden consumir de forma constante. Uno de sus componentes principales es la isoflavona, una sustancia química que reduce los efectos del estrógeno en el cuerpo, que en algunos casos puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.

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